Este poblado bonaerense surgió allá por 1767 como guardia fronteriza junto a la laguna, para prevenir los ataques de los indios. Fue elevado a fortín por orden del Virrey Vértiz en 1779 y declarado partido por el Cabildo de Luján en 1798, bajo la denominación de San Lorenzo de Navarro.
Según las versiones más firmes, el partido y ciudad cabecera se llamó así en homenaje al Capitán Miguel Navarro, a quien Juan de Garay otorgó en encomienda al cacique Pibisque, con todos sus indios. A partir de este hecho, algunos historiadores deducen que la laguna de Navarro tomó su nombre de dicho oficial. San Lorenzo se refiere al patrono bajo cuya advocación fue puesta la Guardia y luego el partido.
Del año 1807 data la capilla construida en barro, que en 1838 fue elevada a la categoría de parroquia, bajo la advocación de San Lorenzo Mártir. Allí se comenzó a edificar un segundo templo, inaugurado en 1852.
La Tragedia de Navarro
El 9 de diciembre de 1828, al sur del pueblo, se libró la batalla de Navarro, en la que las fuerzas del unitario General Lavalle derrotaron a las del federal Coronel Manuel Dorrego, gobernador de la Provincia de Buenos Aires, quien fue fusilado por orden de Lavalle el 13 de diciembre de 1828. Sus restos descansaron un año en el atrio de la iglesia de Navarro, antes de ser trasladados al cementerio de la Recoleta.
Juan Moreira
Estas tierras también son conocidas por ser los pagos de Juan Moreira, célebre pendenciero que frecuentaba la zona a fines del siglo XIX, hoy parte del folclore local junto al fortín y la antigua pulpería que lleva su nombre.